No le busques un significado a mis palabras, mis letras no siempre tienen motivo, no tienen un sentido cronológico, pueden hablar de mi ayer, mi deseo de hoy o mi anhelo de mañana, le escribo a lo que siento, a lo que experimenté, a lo que tuve, a lo que tal vez no tenga nunca. Describo sensaciones, sueños propios y ajenos. Escribo, sólo escribo.
La agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.