No le busques un significado a mis palabras, mis letras no siempre tienen motivo, no tienen un sentido cronológico, pueden hablar de mi ayer, mi deseo de hoy o mi anhelo de mañana, le escribo a lo que siento, a lo que experimenté, a lo que tuve, a lo que tal vez no tenga nunca. Describo sensaciones, sueños propios y ajenos. Escribo, sólo escribo.
El amor es una emoción universal, por eso en cualquier época y lugar del mundo podemos encontrar una innumerable cantidad de poemas, para celebrar con versos este festejo que nos ofrece la vida.
Pero no todas las personas que aman se convierten en poetas, quizá por eso leemos poesía, y nos adueñamos de las palabras que algunos ya han escrito, compartiendo este maravilloso sentimiento.
Es así como sentimos y vivimos las palabras, y las hacemos nuestras. ¿Quién no ha devuelto a su memoria algún recuerdo dichoso o quién no habrá deseado estar enamorado, mientras lee un poema amoroso?
