No le busques un significado a mis palabras, mis letras no siempre tienen motivo, no tienen un sentido cronológico, pueden hablar de mi ayer, mi deseo de hoy o mi anhelo de mañana, le escribo a lo que siento, a lo que experimenté, a lo que tuve, a lo que tal vez no tenga nunca. Describo sensaciones, sueños propios y ajenos. Escribo, sólo escribo.
Si encuentras un diente de leon tienes que cerrar los ojos, pedir un deseo, y dejar que ese deseo vuele al soplar suavemente.
— ¿Cómo se cumplen los deseos?
— Cada diente de león tiene en su interior un pequeño lugarcito en donde cabe un deseo y al soplar, salen volando pequeñas haditas, que vuelan alto y busca en todo el mundo, lo que tú pediste.
