No le busques un significado a mis palabras, mis letras no siempre tienen motivo, no tienen un sentido cronológico, pueden hablar de mi ayer, mi deseo de hoy o mi anhelo de mañana, le escribo a lo que siento, a lo que experimenté, a lo que tuve, a lo que tal vez no tenga nunca. Describo sensaciones, sueños propios y ajenos. Escribo, sólo escribo.
La cama es el punto de encuentro con nuestros deseos, pensamientos, lágrimas muchas veces o también simplemente hermosos recuerdos que hemos vivido durante el día o aquellos que venimos guardando en el corazón a medida que pasan los años... La cama y la almohada es la que generalmente nos ven rendirnos después de haber llorado un largo rato, hasta veces hablar uno solo porque sacamos conclusiones o porque también ideamos planes para el día siguiente, en fin... La cama no siempre es aquel punto donde llevamos el descargue de deseos sexuales, sino también un buen punto de encuentro entre tu mente, tu corazón y vos.
