No le busques un significado a mis palabras, mis letras no siempre tienen motivo, no tienen un sentido cronológico, pueden hablar de mi ayer, mi deseo de hoy o mi anhelo de mañana, le escribo a lo que siento, a lo que experimenté, a lo que tuve, a lo que tal vez no tenga nunca. Describo sensaciones, sueños propios y ajenos. Escribo, sólo escribo.
Cuando no sepas qué decisión tomar, lanza una moneda. Cuando la moneda esté en el aire, repentinamente estarás deseando que caiga de cierto lado. Esa es la decisión de tu corazón, síguela.