No le busques un significado a mis palabras, mis letras no siempre tienen motivo, no tienen un sentido cronológico, pueden hablar de mi ayer, mi deseo de hoy o mi anhelo de mañana, le escribo a lo que siento, a lo que experimenté, a lo que tuve, a lo que tal vez no tenga nunca. Describo sensaciones, sueños propios y ajenos. Escribo, sólo escribo.
Cada persona que pasa por nuestra vida sentimental nos trae una experiencia diferente: unos nos enseñan a madurar, otros nos enseñan la calma a través de su predictibilidad, otros nos aburren con charlatanería, otros nos consienten el ego y nos consuelan en momentos difíciles, otros nos seducen y persuaden a hacer cosas nocivas, otros nos traicionan, y algunos… sólo algunos, pocos, casi extintos… nos aman para toda la vida.
